El problema del calzado escolar convencional es que prioriza el aspecto sobre la función. Zapatos rígidos con puntera estrecha que los niños llevan durante seis o siete horas al día, justo cuando sus pies están en pleno crecimiento. Los podólogos pediátricos recomiendan calzado flexible con espacio real para los dedos, incluso para el colegio. Los Blanditos by Crios que tenemos aquí combinan un aspecto aceptable para la mayoría de centros con la flexibilidad que un pie en desarrollo necesita.